Uno de los principales atractivos de Las 24 Horas de la Corvina Negra son las tenidas gastronómicas a la orilla del mar.
Una familia marplatense se apostó en el Segundo Salto y Medio y junto a visitantes locales conforman un grupo de veinte personas reunidos alrededor del fuego.
«Armamos todo ayer a la mañana esperando a los que llegaron hoy temprano: mi señora armó el campamento para que esté todo en condiciones. Desde chico pesco, es tradición venir a Las 24 desde que tengo quince años y ahora tengo cuarenta y nueve. Venimos con la esperanza de disfrutar y poder sacar un premio», subrayó Carlos, el parrilero, por Radio 3.









