El aumento en la tarifa de remisses entró en vigencia ayer, en torno a los $ 30, y el panorama dividió aguas entre las partes involucradas: propietarios de agencia y remisseros.
En diálogo con Radio 3, el propietario de agencia Valeriano Menna remarcó que el costo local se ubicaría entre los más bajos de la Provincia.
«El punto fundamental es el aumento en el nivel país, en todos los sectores. Los remisseros tienen un costo elevado de mantenimiento y del último aumento a éste, el remissero se bancó cinco aumentos de combustible sin tocar la tarifa», consignó.
En tanto, se refirió a que las agencias enfrentan una carga impositiva elevada, focalizó que está lejos del interés público y desmintió nuevos retoques.
«Al consumidor no le interesa la planilla, sino el costo que paga: muchos ignorar el costo que tiene una agencia para mantenerla. No nos queremos enriquecernos con las planillas», añadió tras indicar que «jamás se habló de $50».
«La variable de ajuste es el usuario», critican
En tanto el titular de REMICOOPTA, Daniel Burkhardt, observó por Radio 3 que el incremento recae específicamente en quienes lo utilizan y quienes prestan el servicio.
«Aumenta la tarifa y la variable de ajuste es el usuario: los remisseros dejamos seis viajes mínimos a la agencia, unos $ 180, que son fijos independientemente de los viajes que haga», precisó.
Por otra parte, consignó que a ese valor se le suman costos de mantenimiento del vehículo y contempló que el aumento no beneficia al prestador.
«Nosotros no formamos los precios, son los propietarios que deciden. Con un viaje a $30, tampoco tenemos un rendimiento productivo real», calificó.








