Enfermeras de emergencias del Centro Municipal de Salud manifestaron su desagrado tras la decisión de implementar cambios en el sector decidido por el Ejecutivo, a la que consideraron «injusta».
Con una suerte de asamblea desarrollada en el hall del nosocomio, elevaron quejas por la inserción de «un nuevo organigrama que contemplará, entre otras cosas, la capacitación, rotación y jerarquización del personal», según el comunicado.
El mismo contó con la presencia de referentes del Sindicato de Trabajadores Municipales y una dotación de más de veinte trabajadores entre enfermeros, administrativos y ambulancieros, quienes analizaron los pormenores de la nota presentada por el Ejecutivo y los alcances de la protesta debido a que consideraron que serán desplazados de sus puestos.
«Nos dijeron que iba a ser removido todo el personal de enfermería, incluída la jefa. Es lo mismo que pasó hace 18 años y también había un problema similar: lo único que pedimos es que escuchen la otra campana», remarcó la jefa del servicio, Rosana Acuña, quien se manifestó en duros términos hacia las doctoras Almendra y Basilio, a quien acusó de «caprichosas».
Tras la reunión mantenida ayer entre el jefe comunal y profesionales del sector, los trabajadores apuntaron hacia los profesionales y su responsabilidad por las quejas recibidas.
«La población no se queja de las enfermeras, sino de los médicos que los atienden de mala gana, se toman su tiempo o los atienden mal: ¿a quienes hay que remover? Si se están ocupando de la salud de la ciudad, no lo están haciendo en este momento», se preguntó la responsable.








