Una seguidilla atípica de hechos delictivos sacudió a Tres Arroyos durante el fin de semana, afectando a una inmobiliaria, un frigorífico, un estudio jurídico y dos comercios. La modalidad empleada encendió las alarmas debido a la planificación detectada.
Las autoridades manejan diversas hipótesis sobre la banda, señalando que actuó una organización integrada por cuatro o cinco personas con posible información previa entregada por contactos locales. Los delincuentes utilizaron herramientas específicas como amoladoras, levantachapas y sopletes para ingresar por los techos con extremo sigilo.
El botín obtenido fue significativamente menor al esperado por los ladrones, ya que en la mayoría de los objetivos solo hallaron documentación o cheques que son fácilmente denunciables. Salvo en un estudio donde sustrajeron una cifra importante, la logística de los delincuentes falló al no encontrar grandes sumas de dinero en efectivo.
El Centro de Monitoreo aporta material clave a la Fiscalía, trabajando conjuntamente con la DDI y la Comisaría local para cotejar las cámaras de seguridad e identificar a los responsables. Se descarta que los hechos busquen desestabilizar la gestión municipal, enfocando la causa estrictamente en el accionar de bandas organizadas.
La falta de personal policial complica las tareas preventivas en el distrito, según advirtió el funcionario al referirse a las constantes bajas en las fuerzas por renuncias. Ante este escenario, el intendente municipal reiteró ante la Provincia el reclamo urgente de mayor envío de efectivos.







