El acatamiento social a las medidas gubernamentales tuvo momentos de infracción que, si bien fueron menores en relación a quienes la cumplieron, arrojaron luz sobre muchos de los complejos aspectos de la sociedad.
En diálogo con Radio 3, la socióloga Guillermina Moreno explicó que el miedo a lo ocurrido en Europa y el rol del sistema sanitario en el marco de la pandemia como disparadores posibles para explicar las contravenciones.
«Al principio el acatamiento estuvo basado en el miedo por lo que estaba pasando en Europa, lo que generó un cachetazo importante. El sistema de salud pasó a ser el vector del ordenamiento social, fue el eje sobre el cual se organizó la vida social desde el Estado. Desde ese lugar, los médicos empezaron con una suerte de campaña del miedo en el que planteaban informalmente uno de los posibles escenarios, el del colapso sanitario, como el único posible. Ahí hubo acatamiento por parte del miedo pero como no pasó ese escenario, se cae el miedo y al caerse, se caen los cuidados; cuando se plantea las cuestiones sociales en base a la responsabilidad adquiere otros niveles la situación», evaluó.
Indagada sobre los cambios que podrían operarse a partir de la futura salida del contexto pandémico, especificó que «es un hermoso momento para replantear el contrato social desde otro lugar y empezar a pensarlo desde las responsabilidades. Escuchando a la teórica Judith Butler, indicaba sobre los argumentos de quienes se oponían a la cuarentena basados en que los privaban de su libertad, ella decía que no hay libertad sin restricciones porque las personas estamos entrelazadas y nuestra libertad no puede ser entendida sin la libertad de la otra persona».










