Finalmente el secretario de Seguridad Claudio Cuesta no será interpelado debido a una serie de desacuerdos entre los bloques del Frente de Todos y Juntos por el Cambio quienes impulsaron el pedido.
En tanto, y como consecuencia de una nueva reunión deliberativa, se decidió que el miércoles arribará el funcionario a un encuentro de comisión luego de que el peronismo lo solicitara, similar a lo acontecido la semana pasada con el arribo de Cuesta y los jefes policiales que la propia oposición desestimó de recibirlos por considerar improcedente sus visitas.
Sobre el mediodía debatieron la continuidad del tema los presidentes del pleno de los bloques y el presidente Enrique Groenenberg (quien esta mañana obturó la propia sesión convocada para hoy para que el oficialismo participe de la toma de decisiones).
Horacio Espeluse interrogó sobre la postura peronista, diferente de la expresada la semana anterior, y puntualizó en lo llamativo del giro de 180º ensayado por los frentistas.
Sin concesiones, el vecinalista Guillermo Salim se mostró más parco de lo habitual y denegó la posibilidad de acceder al pedido original mientras que el unibloquista Matías Fhurer remarcó el impacto negativo de una interpelación «en una sociedad como la tresarroyense».
La edil Tatiana Lescano, una de las mentoras del pedido, explicó por Radio 3 el giro que la acerca al posicionamiento vecinalista y le apuntó directamente hacia el titular del cuerpo por desconocer los mecanismos del Concejo Deliberante.
«La presidencia del cuerpo viene desconociendo sistemáticamente la urgencia de la situación: pretendíamos que sucediera la semana pasada, no ahora, no dentro de diez días ni de quince días. Somos un tercio de este cuerpo y debería habérsenos respetado y llamado a urgente sesión para convocar al secretario. La gente necesitar saber hoy qué pasará con la Policía, porque entran a las casas y porqué hay arrebatos o entraderas», ensayó.









