Los concejales del Movimiento Vecinal aprobaron anoche, en una sesión maratónica y por mayoría, la rendición de cuentas correspondientes a 2013, la cual recibió sonadas críticas desde las bancadas opositoras.
Tras reconocer un saldo negativo en torno a los casi 3 millones de pesos de la Administración, tanto el FpV como el Frente Renovador fustigaron a dúo el supuesto desvío de fondos con fines electoralistas y la presunta opacidad en la ejecución presupuestaria.
El kirchnerista Mario Pola y el renovador Martín Garate, tal como adelantaron a Radio 3 en dos oportunidades cada uno, ratificaron con su voto y el de sus compañeros de bloque la negativa a acompañar los números presentados por el Departamento Ejecutivo.
Asimismo, votaron en contra de los aportados para los entes descentralizados Claromecó y Centro Municipal de Salud, pero acompañaron los refereridos al Concejo Deliberante y el Ente Vial.
«La obra pública fue muy importante»
Por su parte, y en una alocución que se extendió por dos horas, el concejal oficialista Werner Nickel aseguró que el balance «no pone el equilibrio fiscal en jaque» tras ampararse en los déficits que presentan los estados nacional y provincial junto a algunas ciudades.
«La obra pública fue muy importante», relató el miembro informante tras desglosar los datos correspondientes al período y apuntar que se busca «mantener el equilibrio fiscal».
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