El secretario general del Sindicato de Fideeros, Daniel Marchetti, presentó una carta al Concejo Deliberante para exponer la problemática ante el inminente cierre de la planta de pastas de la exVizzolini.
En un breve encuentro mantenido en el despacho del presidente del cuerpo, Luis Aramberri, el gremialista planteó el panorama de los sesenta empleados de la firma propiedad de Molinos Río de la Plata.
Ayer se confirmó el cierre, hacia fin de año, del edificio ubicado en Moreno 550 y la eventual reubicación del personal cesante en otras empresasdel rubro.
«estamos convencidos que (Molinos Río de la Plata) compró la fábrica para cerrarla porque simplemente les interesaba las marcas», graficó ayer el sindicalista.








