El Concejo Deliberante aprobó el pedido de emergencia económica y la prórroga para la presentación del Presupuesto 2021 hasta el 30 de noviembre, en una reñida jornada dominada por el impacto de la pandemia en el distrito y por los cruces entre los bloques cambiemita y vecinalista.
Tras un cuarto intermedio por la confusión en el pase a comisión de un expediente, que generó otro cruce de menor cuantía entre el secretario Martín Garrido y la cambiemita Daiana De Grazia para luego culminar con un fuerte cuestionamiento de parte de ésta hacia la edil en función de presidenta del cuerpo Claudia Cittadino.
La reyerta culminó con el repudio unánime de los bloques vecinalista y peronista a De Grazia, quien apuntó hacia la presunta falta de palabra de la aludida.
Además, se viabilizaron un registro de grupos de entrenamiento deportivo, la declaración de la pesca artesanal como patrimonio turístico y cultural de Claromecó y la declaración del edificio del exColegio Argentino Danés como de interés histórico.
Tensa disputa por San Román
El peronista Martín Garate defendió el posicionamiento del peronismo y cargó contra el presidente del vecinalismo Miguel San Román por declaraciones relativas al accionar opositor, en particular de Juntos por el Cambio, en torno a las restricciones de actividades comerciales dispuesta por el Ejecutivo.
«Decir que busca ‘un miserable rédito’ es desafortunado. Desde este bloque y funcionarios legislativos se ha trabajado y seguimos trabajando en acompañar a toda la población. No se puede hacer política en la pandemia», remarcó.
A su turno, el cambiemita Roberto Fabiano (quien se vio aludido por las declaraciones de San Román) ratificó la postura contraria del bloque para luego encolerizarse con el aludido.
«No miento ni borro con el codo lo que dije, porque lo puedo probar: me tienen podrido las agresiones de vecinalistas, que además han sido siempre personajes subsidiados con sueldos de hace veinte años, ocupando cantidad de cargos y ninguno solucionó nada. En alguna medida este Concejo tiene que tomar alguna determinación porque institucionalmente no se puede permitir», protestó tras lo cual generó el acompañamiento de su compañera de banca Soledad Cadenas en declaraciones de tono similar.
En tanto, el vecinalista Luis Zorrilla intentó contemporizar. «Esto nos lleva a peleas inertes, que generan conflictos y nos saca el foco de la realidad que vivimos y el objetivo en común como representantes del Ejecutivo», evaluó.










