Integrantes de la Asociación Tresarroyense de Motociclismo se reunió con concejales de los cuatro bloques para evitar el traslado de la pista de motocross en Almafuerte al 2200.
La misma se encuentra en el centro de la polémica, debido a que un grupo de vecinos plantea su clausura porque genera contaminación sonora, entre otras complicaciones.
Los referentes Matías Moya y Sebastián Prieto indicaron que realizaron testeos de ruidos y que cuentan con la preexistencia de una ordenanza que los habilita a ejercer la actividad previo a la instalación de viviendas.
«Tenemos mucho tiempo, esfuerzo y plata invertida en esa pista. La idea es seguir estando ahí sin generar perjuicios, no queremos molestar a nadie pero que se nos trate como al resto de las instituciones deportivas de la ciudad», focalizaron tras denunciar la existencia de un basurero clandestino ubicado frente al predio.
Luego de adelantar que cuentan con una comisión de cincuenta corredores, destacaron que cumplen con las normativas vigentes.
«Tratamos de tener los alambrados en condiciones, pero no somos responsables si alguien los rompe, ingresa con motos o animales», completaron tras abogar por «llegar a un acuerdo con buena predisposición».








