Nota realizada para El Periodista de Tres Arroyos en el año 2010
Te acordás hermano: Hugo Véster:
El “ruso” Véster formó parte de una época gloriosa del deporte de los puños de Tres Arroyos, durante 10 años se dedicó a esta disciplina hasta que por cuestiones de trabajo debió dejar, llegó a hacer 59 peleas como amateur y 9 como profesional. Hoy está dando una mano a la Comisión Municipal de Boxeo entrenando a los muchos boxeadores que se acercaron al gimnasio de Independiente.
“Llegué al boxeo porque desde chiquito me gustaba, terminé mi último año del primario en la escuela nocturna porque yo trabajaba, entonces me iba a ver los entrenamientos en Racing, me hacía la rata, cuando se enteró mi viejo casi me mata.
“Cuando tenía 15 años, estaba trabajando en Irene, en un taller que se llamaba La Paloma, frente al Automóvil Club y a la noche me venía en moto para entrenar en un lugar que teníamos en la cancha de El Nacional.
“Ahí Nebel Pereyra nos enseñaba, y con 15 años debuté, hice mi primera pelea.
“En aquel momento peleábamos en Huracán, llegué a pelear 3 o 4 veces en el gimnasio del Globo.
“El lugar de entrenamiento cambió de la cancha de fútbol a la sede, siempre del club El Nacional, no teníamos ni piso, el ring estaba armado y nosotros hacíamos guante e incluso se hizo algún festival ahí en El Nacional.
“A El Nacional vino Nicolás Arcusín que después fue campeón argentino.
“Antes de llegar a Estrada para entrenar nos fuimos a La Molinari, que estaba en la esquina enfrente a el Banco Comercial, ahí estaba todo impecable menos que no había duchas, entonces después de cada entrenamiento nos bañábamos con manguera, sabés lo que era en pleno invierno, nos bañábamos con Santos Lazarte, Tachuela Martín.
“Como el lugar era en el centro, iban muchísimos boxeadores a entrenarse, realmente se juntaban muchos.
“Con el tiempo llegó a Tres Arroyos, Geanni García, un mediano que vino con el padre que era entrenador, era buen boxeador el hijo y al padre lo contrató Nebel para que nos enseñe.
“Nebel siempre estuvo al lado del boxeo y él contrataba gente que nos enseñaba, una vez trajo a Barrionuevo de Mar del Plata, pero la realidad que nadie enseñaba como él, para mí era un perfeccionista del boxeo.
Además ibas a pelear al lugar que sea y te respetaban, eras pupilo de Nebel Pereyra, nada menos.
“Había mucha gente alrededor de esta disciplina, además de Nebel, estaba Héctor Lamas, Alonso, Milanesi, unos cuantos, incluso árbitros como Berrino, Mario Contardi, Enrique Besse.
“Don Enrique era como un padre para nosotros, siempre metido en los gimnasios, un hombre buenísimo.
“Se hacían fiestas, en lo de Humberto Milanesi, era todo muy lindo, había un circo muy grande.
“Hice 59 peleas amateur, pasé a profesional y pude hacer 6 y después por cuestiones de trabajo, yo manejaba un camión, me tuve que retirar.
“Eso sí, nunca me noquearon, perdí 8 veces de las 59 de amateur y como profesional me retiré invicto, gané 4 y empaté 2, las 2 veces con Restituto Romero, fueron tremendas peleas, muy difíciles, era un correntino que peleó conmigo y le gustó la ciudad, entonces se vino a radicar acá y volvimos a pelear, en la primera hicimos 6 roundos, ya en la segunda peleamos a 10.
“Yo llegué a pelear un jueves en Bahía Blanca y el viernes en Chaves, y eso que había muchos boxeadores.
“Una vez nos arman un festival con 3 peleas de fondo, éramos amateurs todavía, “zoquete” Begbeder peleó con Carlos Escalante que después fue campeón argentino, el “negrito” Perpetto le tocó Sergio Víctor Palma, después se consagró campeón del mundo, y a mí me pusieron a Arévalo que luego fue fondista muchas veces en el Luna Park.
“Mientras fui amateur, entrenaba poco, nunca fui muy apegado al gimnasio, pero cuando pasé a profesional iba todos los días a entrenamiento.
“La gimnasia del boxeo es muy completa, yo me entrenaba para pelear 10 rounds y llegaba bien, no me cansaba.
“En una época, Nebel nos puso un preparador físico, Carlitos Ochandio “Pitota”, él con sus conocimientos nos daba trabajos diferentes a los que hacíamos, si uno tenía brazos largos nos daba una rutina, con brazos cortos la cambiaba.
“Una vez iba a pelear a Bahía Blanca y gané una eliminatoria para ir al campeonato Argentino en Mendoza, no pude ir y nombraron en mi reemplazo a un tal Parreño, de Mar del Plata y llegó a la final con un mendocino, pero perdió.
“Al poco tiempo me hacen una pelea, y era con Parreño, que era el subcampeón argentino, bueno peleé con él en Necochea y empatamos.
“Hice peleas siempre en la zona, algunas en Pompeya, otras en Viedma y Patagones
“Abandoné con 25 años, estaba en pleno apogeo, sin dudas me costó, pero tenía que hacerlo.
“Cuando tuve algo de tiempo empecé en Estudiantes a entrenar chicos”.








