Propietarios de peloteros y salones de fiestas lamentan la extensión de la imposibilidad de reabrir en el marco de las flexibilizaciones dispuestas por la Comuna.
La semana pasada se habilitaron las reuniones familiares de hasta diez personas y la apertura de gimnasios mientras que el 8 de mayo fue el turno de las salidas para recreación y el sector de la construcción, la pesca fue habilitada el 15 de ese mes y el 22 se permitió la realización de deportes individuales.
Duli Herrera, propietaria de Lo de Duli, expresó por Radio 3 que la situación golpeó por igual a los trece establecimientos e incluso se procedió a la devolución de las señas o bien renegociar las fechas a futuro, al igual que acordar los pagos de alquileres.
«No se ha tenido ninguna reunión pero sí tenemos un grupo a nivel nacional que elevó un protocolo para eventos pequeños de 30 a 80 personas pero no sabemos si fue aprobado y cuándo se podrá abrir. Nosotros no lo elevamos porque será lo último en abrir: de esos trece, cinco cerraron las puertas. Hay muchas cargas, tributos y personal. Es imposible pensar en juntar el dinero en pagar el alquiler después de tres meses cerrado», observó.










