El secretario de Seguridad, Ricardo Magrath, dudó sobre la eficacia del pedido legislativo de suspender la aplicación de la ley provincial 13.927 que obliga a los conductores de motos a circular con chalecos y casco con la patente.
Anoche, en la sesión del Concejo Deliberante, los concejales de todas las bancadas decidieron unánimemente la solicitud presentada por moteros del distrito y planteada por el Frente Renovador.
«No se cómo va a ser eso, porque es una ley de la Provincia de Buenos Aires que nosotros la tendríamos que acatar», analizó el funcionario en diálogo con Mañana Urbana, de Radio 3, tras subrayar que la tarea no le compete a su dependencia.
En tanto, se desentendió sobre el resultado de lo decidido en el ámbito legislativo al opinar que «se verá el resultado después a ver si, a nivel provincial, tiene efecto o no y si el gobernador por decreto resuelve o no cambiarlo».
Y al mismo tiempo, remarcó el interrogante sobre la al comparar lo que se resolvió con lo que sucede en otros distritos: «ésto se verá: en la mayoría de los lugares del Conurbano estas medidas se están llevando a cabo», deslizó al cierre.
Para motero, la medida «no sirve»
De forma contraria, el representante de los moteros Sergio Andorno fustigó ayer al decreto provincial al considerarlo como «discriminatorio» y porque no ataca directamente a la inseguridad.
«Cabe aclarar que la medida no resultó en otros países y ha sido tomada a las apuradas, porque las medidas de fondo no las toman», opinó en diálogo con Radio 3.
En tanto, argumentó su oposición al puntualizar que «no estamos de acuerdo en la impresión de la patente en el chaleco y considero que el número de dominio es un documento público, por eso me parece incorrecto».








