La corvina, que describió como “una monedita hermosa”, le permitió quedarse con el primer puesto tras varias horas de expectativa. “Sabíamos que era una linda corvina, un lindo quilaje, pero hasta el final nunca sabés”, expresó apenas finalizada la premiación.
Mientras aguardaba la definición, Bianco continuó pescando junto a sus afectos. “Seguí pescando con mis amigos, con mi familia… tratar de estar tranquilo con mi papá, mi señora, mis hijos”, contó, destacando que vivió el momento rodeado de los suyos.
La emoción también se trasladó a su padre, histórico participante de este tipo de competencias. “Está recontento, porque de tantos años que él participaba, ahora nos toca a nosotros. Y más adelante será mi hijo”, señaló, marcando el fuerte componente familiar que tiene el concurso.
Sobre el premio, entre la chata roja o la gris, no dudó al elegir: “Me voy con esta”, dijo entre sonrisas al recibir el galardón principal.
Bianco volvió a remarcar que siempre intenta estar presente en los certámenes más importantes del calendario pesquero local, especialmente en las 24 Horas y en el concurso del “Echegoyen”, competencias que –según afirmó– son de las más lindas para los pescadores de la zona.
Una jornada más que especial para él y su familia, que quedará en el recuerdo como la vez en que una gran corvina lo llevó a lo más alto del podio.










