Un nuevo hecho de vandalismo en un espacio público genera indignación, tras verificarse la rotura de siete faroles en el espacio ubicado frente a la Escuela Nº 1.
Manos ignoradas provocaron el siniestro, que cobra mayor notoriedad cuando se encienden las luces al promediar la tarde: de nueve, seis de ellos no funcionan.
En agosto del año pasado, lo mismo sucedió en el denominado sector «Papa Francisco» del paseo público.





