El martes el Gobierno promulgó la nueva ley de alquileres luego de que en junio fuera sancionada por el Congreso.
La iniciativa flexibiliza las exigencias para inquilinos de todo el país al permitirles presentar opciones de garantía y extender los plazos del contrato de dos a tres años, entre otras medidas.
El asesor inmobiliario Gonzalo Ferro destacó por Radio 3 que a nivel local no tendrá mayor impacto debido a las diferencias entre la Capital Federal y ciudades chicas.
«A nosotros no nos cambia tanto: lo más importante es la duración para vivienda familiar, después se incorporan domicilios especiales como la posibilidad de incluir notificaciones vía mail, que no estaba contemplada. Otro tema es que saca los aumentos cada seis meses y sólo se hará de forma anual mediante un índice entre el promedio de salario de trabajadores de salarios y precios al consumidor, que será provisto por el Banco Central. Asimismo se ofrece un aval bancario provista por la Caja de Martilleros denominado seguro de caución en caso de no contar con garantías», enumeró.










