El presidente Javier Milei sigue de cerca la evolución de las variables del sistema financiero, con especial atención en el aumento progresivo de los índices de morosidad en el pago de créditos personales, prendarios y de consumo. Ante este escenario, el equipo económico nacional evalúa la posibilidad de encomendar al Banco Central de la República Argentina (BCRA) la implementación de un mecanismo regulatorio especial para flexibilizar plazos y refinanciar deudas.
El incremento en el incumplimiento de los compromisos crediticios por parte de familias y pequeñas empresas comenzó a encender luces de alerta en el Palacio de Hacienda y en las entidades bancarias privadas. De acuerdo con los informes técnicos analizados en Balcarce 50, la combinación entre la desaceleración de la inflación y el reacomodamiento del poder adquisitivo afectó la capacidad de pago de los deudores en el segmento de tarjetas de crédito y préstamos personales.
Frente a esta situación, la medida en análisis buscaría ofrecer un marco de regularización que evite la ejecución de garantías o la caída en la calificación crediticia de los usuarios del sistema financiero. Entre las herramientas en consideración se destacan esquemas de prórroga de vencimientos, topes temporales a las tasas de interés por mora y programas voluntarios de reestructuración de saldos para los clientes con atrasos de más de 60 días.
Desde el entorno del Gabinete económico aclararon que la directiva al BCRA se mantendría en el marco del equilibrio del balance monetario y de la preservación de la solvencia del sistema bancario, mientras se pulen los aspectos técnicos con los directivos de las principales cámaras del sector comercial e industrial.
Fuente: Infobae
Fotografía: Infobae / Casa Rosada





