La primera jornada de la reanudación de actividades en el distrito ofició de disparador para que el tránsito peatonal y vehicular se intensificara notoriamente.
Sin el ajetreo que ofrecen las entidades bancarias, y con aperturas comerciales y profesionales de 10 a 17 horas, la calle adquirió un ritmo propio más cercano a la de la etapa previa a la declaración del aislamiento social, preventivo y obligatorio el pasado 20 de marzo.
El uso de barbijos se cumplió notoriamente, aunque por el centro se lograron ver grupos reducidos de transeúntes no respetando el distanciamiento social propuesto por las autoridades.
Las medidas de flexibilización dispuestas, indicaron desde la Comuna, quedarán sujetas a ser revertidas en caso de que la situación epidemiológica varíe: hasta el día de hoy,








