Una nutrida columna de manifestantes encabezaron una marcha en reclamo repudio por el traslado a nuestra ciudad del comisario inspector Marcelo Amaya y el comisario Cristian Barrios, quienes revistaban en la Comisaria de Laprida donde murió detenida Daiana Abregú en circunstancias no aclaradas.
En tanto, la Comisaría 1° fue vallada y una nutrida comisión de efectivos de Infantería se desplegó para evitar alguna clase de disturbio, medida excesiva debido al carácter pacífico de la movilización.
Esta tarde, organizaciones de derechos humanos, militantes de espacios políticos y gremiales como la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la Mesa Sindical, el Colectivo Ni Una Menos, el Movimiento Evita, y la JP Evita, entre otros, leyeron un documento repudiando el accionar de los citados uniformados.
«Los traslados de los efectivos desde una repartición en la que tuvieron una actuación sospechada de delictiva a otra repartición que desconoce esa circunstancia es una práctica habitual y que se remonta en el tiempo. Los integrantes de la fuerza deben velar por la prevención del delito, que se suma la lógica desconfianza social a una comunidad alertada la llegada de esos efectivos», leyó la referente de la APDH Andrea Elgart en torno a una carta enviada al gobernador Axel Kicillof.














