Las pinturerías no padecieron el impacto económico que generó el coronavirus a nivel nacional y por el contrario tuvieron una alta rentabilidad en los últimos cuatro meses.
Adrián De Felice, propietario de New Colors, precisó por Radio 3 que el aislamiento decretado generó que numerosas personas decidieran encarar refacciones en su vivienda.
«Cuando empezó todo esto, donde nadie pensábamos en que con salvar los gastos estaríamos más que felices pero nos superó y trabajamos con en plena temporada. El pico máximo es diciembre y enero: este año, junio fue mayor que eso a nivel ventas. Hubo mucha pintura de interiores. Hemos tenido compras de la zona, hubo un crecimiento muy grande en Claromecó y desde Oriente también», constató.










