Hablar de Las 24 Horas de la Corvina Negra es referirse a uno de los eventos deportivos y turísticos más importantes del país. A lo largo de sus 63 ediciones, el tradicional concurso no solo ha reunido a miles de pescadores de distintos puntos de la Argentina, sino que también ha dejado números y marcas que explican su enorme vigencia y prestigio
En total, 176.315 pescadores se inscribieron a lo largo de la historia del certamen, lo que arroja un promedio de 2.755 cañas por edición. El récord absoluto se registró en 1987, durante la 28ª edición, cuando se alcanzaron 6.862 inscriptos, cifra que aún hoy permanece imbatible. Aquellos años fueron una verdadera época dorada, ya que entre 1984 y 1987 se superaron consecutivamente las 6.000 cañas.
También hubo ediciones de menor convocatoria: la más baja se dio en 1964, tercera edición del concurso, con apenas 56 pescadores anotados, y solo cuatro ediciones bajaron del centenar de inscriptos. En contrapartida, en 2025 se alcanzaron 5.931 participantes, lo que representa el quinto registro más alto de toda la historia, confirmando el presente exitoso del certamen.
En cuanto a las capturas, la historia también ofrece datos impactantes. La corvina negra más grande que ganó el concurso se pescó en 1983, durante la 22ª edición: fue presentada por Abraham Van der Horst y pesó 25 kilos 450 gramos, una marca que aún hoy es sinónimo de hazaña.
En el extremo opuesto, la corvina negra más pequeña ganadora se registró en 1970, con apenas 920 gramos, capturada por Elena B. de Stornini, una de las dos mujeres que lograron imponerse en la historia del concurso. Además, en 24 de las 63 ediciones no se extrajeron corvinas negras, por lo que el triunfo quedó en manos de la corvina rubia.
La rubia más pesada ganadora fue pescada en 1975 por el tresarroyense José Conti, con un peso de 4 kilos 610 gramos, mientras que la más liviana que alcanzó el primer puesto se dio en 2010, con 2 kilos 601 gramos, capturada por el claromequense Ceferino Peralta.
Cifras, récords y anécdotas que confirman que Las 24 Horas de la Corvina Negra no es solo un concurso de pesca, sino un verdadero símbolo de identidad regional, capaz de unir generaciones, romper marcas y seguir escribiendo su historia edición tras edición.









