El segundo domingo de la segunda quincena de enero asomó con mucho calor y condiciones inmejorables para disfrutar la playa.
Pese a la bandera roja y negra que indicaba peligro en el mar, miles de veraneantes usufructuaron las bondades del océano y la arena.
Durante la mañana, con 32° y viento noroeste, resultó ineludible bajar a los balnearios para coronar un fin de semana que inició fresco y ventoso pero que fue colocándose a pedir del turista.













