Luego de dos días climáticamente excepcionales, el domingo amaneció con viento sur que no varió en toda la jornada.
Si bien en la primera mitad del día la temperatura del mar acompañó a los bañistas, después de las 16 horas el viento fresco modificó los planes.
Al reparo, con mate, churros y abrigo, los turistas y «domingueros» disfrutaron igual de las bondades de las playas.









