La segunda edición de la Copa Pedro Rocha, organizada por el Club Villa del Parque, ya está en marcha y este año promete más competencia, mayor alcance regional y mejores oportunidades para los juveniles. El torneo está destinado a la categoría Sub-16 y busca dar rodaje a los chicos en una etapa clave para su desarrollo futbolístico. “Se trata de brindar más competencia, más juego. Los chicos crecen jugando partidos”, señalaron Santiago Rivero y Guillermo Torlaschi, referentes del cuerpo técnico de Villa, en diálogo con Radio 3 Continental.
Un torneo que crece en nivel y participación
La copa se juega con un formato de dos zonas de cuatro equipos, partidos de ida y vuelta, y cruces eliminatorios entre los mejores clasificados. “El formato asegura al menos seis partidos más los play-offs. El campeón terminará jugando diez partidos”, explicaron.
Participan equipos de San Cayetano, Benito Juárez, Pringles y González Chaves, además de los clubes locales Huracán, Boca y el propio Villa del Parque. “Es una linda experiencia también para los viajes, aunque sean cortos, porque motiva a los chicos a conocer otros clubes y medirse con realidades distintas”, dijeron.
Desafíos organizativos y compromiso de los clubes
Los partidos se juegan entre semana, con horarios adaptados a la escolaridad. “Sabemos que es complejo por las cargas horarias de los chicos, el presupuesto para los viajes y la disponibilidad de las canchas. Pero hay buena predisposición y voluntad de los clubes”, explicaron. El torneo tiene como sede fija para semifinales y final el estadio de Villa.
Formación por encima del resultado
Rivero y Torlaschi coincidieron en que el objetivo principal es formativo: “Defendemos la formación. A veces, por presión de resultados, los clubes van a buscar refuerzos. Pero queremos que los chicos lleguen preparados a primera desde nuestras inferiores”, afirmaron.
Actualmente, Villa trabaja con seis categorías, desde 2014 en adelante. “Sumamos cuerpo técnico, preparadores físicos, entrenador de arqueros y este año también una nutricionista. Queremos que tengan todas las herramientas posibles”, detallaron. En particular, valoraron el crecimiento de los arqueros: “Entrenan dos veces por semana con un entrenador específico. Eso hizo una gran diferencia”.
La formación también es para la vida
Más allá del fútbol, ambos entrenadores resaltaron el rol humano del deporte. “Queremos que los chicos se superen a sí mismos, no solo en lo deportivo, sino en la vida. Que aprendan que todo se logra con esfuerzo, y que hacerlo bien, vale la pena”, cerraron.









