La CGT Regional Tres Arroyos repudió la figura impositiva del monotributo, a la cual definieron como «un claro fraude laboral (…) que ha sido utilizada por los empleadores para intentar evadir sus obligaciones patronales».
En un documento rubricado por los dirigentes Roberto Di Palma, Adolfo Olivera y Humberto Salaberry, se criticó que la categorización de servicios autónomos «vulnera todos los derechos laborales del trabajador, quién ante la necesidad de llevar el sustento a su hogar, acepta esta modalidad fraudulenta que agrava su presente y futuro laboral».
En tanto, la entidad invoca a los trabajadores a que denuncien ante el Ministerio de Trabajo o ante sus respectivos gremios este tipo de irregularidades y convoca a la responsabilidad social empresaria.










