A pocas horas de lanzar un operativo de control de evasión fiscal en la costa bonaerense, el flamante director de Arba Ivan Budassi se llevó una ingrata sorpresa luego de decidir almorzar junto a sus hijos y amigos en un restaurant ubicado en el complejo Río Quequén, de Necochea.
Luego de disfrutar de la comida, Budassi le pidió la cuenta al mozo, que volvió a los minutos con un papel manuscrito con el detalle de la consumición. Inmediatamente, el funcionario le hizo saber que trabajaba en Arba y que necesitaba un ticket legal.
Parecía que todo quedaba en un simple llamado de atención, pero al rato le alcanzaron una factura que correspondía a un negocio dedicado al alquiler de cabañas y que, como si fuera poco, llevaba la numeración 00000001. Es decir, la primera factura que le realizaba ese comercio a un cliente.
“Pido factura. Me miran como si vieran a la luz mala. Al rato traen este papelito. Mi Dios” escribió en un twitter, donde además publicó la foto del manuscrito.
Luego también difundió la imagen de la primera factura perteneciente a “Cabañas del Río Quequén” que le dieron en lugar de la del bar donde había almorzado.
“Esta factura corresponde a otro comercio ´Cabañas del Río Quequén´, y no a la cantina”.
“Otra cosa: el bar estaba lleno, las cabañas alquiladas,y la factura es la Número 00000001. Increíble”, tuiteo, enojado, el bahiense.
Para finalizar Budassi se descargó con un llamado a la reflexión: “Estas actitudes deben hacernos enojar a todos. Se estafa al estado y al contribuyente.
La brújula





