El Faro claromequense arribará a su centenario en octubre, en donde se puede visitar pero sin subir hasta su cúspide únicamente los miércoles y sábado.
El custodio Omar Arrieta dialogó con Radio 3 indicó que fue su primer destino tras egresar de la Escuela de Mecánica de la Armada y que será el último faro en donde prestará servicio.
«Empecé y termino en el mismo lugar en este ícono de la localidad: aparte de estar en éste, he conocido a todos los faros del país y en particular es uno de mis preferidos. Seguimos trabajando en él y se decidió que solo se pueda ingresar hasta el pie, no dejando ingresar más de cinco personas por tanda», explicó.
Por otra parte, Arrieta señaló que «estoy tocando puertas para recolectar 140 litros de pintura blanca y negra, materiales como sogas, pinceles, rodillos, cascos y antiparras. No es nada barato conseguirlos pero de alguna forma lo vamos a lograr».









