Un inédito incidente se produjo en el partido Claromecó – Cascallares, en donde policías intercambiaron empujones con jugadores locales en pleno partido y que derivó en una causa contravencional.
La versión indica que, transcurrido buena parte del segundo tiempo, el árbitro Dardo Espinoza expulsó al jugador Franco Ávila quien trabó a un rival y ya contaba con tarjeta amarilla.
La tarjeta roja estuvo precedida por quejas del conjunto de la villa balnearia y detonó la reacción de otro claromequense, Nahuel Montero, quien insultó al juez y provocó un tumulto.
Posteriormente, y siempre según la versión, un policía habría ido a buscar al expulsado Montero al vestuario y que obligó a suspender momentáneamente el cotejo. Asimismo, testigos indican que ambos habrían cruzado golpes de puño en el pasillo que conduce a los cambiadores.
Asimismo, fuentes policiales confirmaron que se inició una causa en el Juzgado Correccional para individualizar a los implicados en el altercado. Interviene el juez Gabriel Giuliani.
«Fue una reacción inexplicable», dijo un DT
El DT de la Cuarta División claromequense, Gastón Gallo, ofreció su versión y si bien denostó la reacción de los jugadores, tampoco avaló la reacción de los uniformados.
«En el tumulto, cuya reacción no compartimos, se le van encima al árbitro y llega la Policía: hay una reacción inexplicable, porque en vez de separar, lo quería agarrar del cuello y le quiere pegar. A lo mejor, esperábamos otra reacción. Son cosas que pasan», indicó.
(Fuente de la imagen: Facebook Mariangelica Souto)





