El productor agropecuario Julio Cittadini se convirtió en protagonista de una iniciativa que despertó curiosidad y debate a nivel nacional: la producción y comercialización de carne de burro como alternativa frente a la crisis de la ganadería tradicional en la Patagonia.
En diálogo radial, Cittadini reconoció que “ha causado un impacto a nivel país”, algo que lo tomó por sorpresa ante la repercusión que alcanzó la propuesta.
Según explicó, la idea surge en un contexto complejo para la producción ovina. “Toda producción ovina en la Patagonia está en declinación violenta”, afirmó, al tiempo que señaló factores como problemas ambientales, altos costos y, especialmente, la proliferación de depredadores como pumas, zorros y jabalíes.
En este escenario, el burro aparece como una alternativa productiva viable. “No pueden criar vacuno por el tipo de campo, entonces surgió como un comodín para seguir existiendo”, detalló.
En cuanto a sus características, Cittadini aseguró que la carne de burro es muy similar a la vacuna, tanto en sabor como en textura. “Si estuvieran en una góndola sin identificar, difícilmente se distingan”, indicó, y agregó que se trata de una carne más magra, con los mismos cortes y posibilidades de preparación.
Respecto a la comercialización, explicó que el proyecto aún se encuentra en una etapa inicial, con autorizaciones en trámite y una distribución acotada. Sin embargo, ya se fijó un precio experimental de alrededor de 7.500 pesos por kilo, con la premisa de que no supere el 50% del valor de la carne vacuna.
La iniciativa también incluye acciones de promoción, como una degustación realizada en Trelew, donde la convocatoria superó las expectativas y obligó a organizar dos turnos para el público interesado.
En materia sanitaria, el productor remarcó que la carne cuenta con controles similares a los de cualquier otra especie, con intervención del SENASA y organismos provinciales que garantizan su trazabilidad y calidad.
Finalmente, Cittadini destacó que “se puede consumir todo el animal” y que admite las mismas preparaciones que la carne vacuna, desde asado hasta empanadas y embutidos.
El proyecto, que comenzó como una alternativa ante la crisis productiva, hoy abre el debate sobre nuevos consumos y modelos de producción en el país.






