El entrenador de Costa Sud, Juan García, realizó una autocrítica clara sobre la baja efectividad ofensiva del equipo en el último encuentro, un aspecto poco habitual en el Oriverde. Si bien evitó excusas, reconoció que “no salieron las cosas” en ataque y destacó también el mérito del rival, en un partido donde el goleo estuvo por debajo de lo esperado.
En relación a la llegada de Nate Gordon, el DT explicó que atraviesa un proceso de adaptación condicionado por una luxación de hombro sufrida en su debut, lo que limitó su preparación. Aun así, García valoró su potencial atlético y su aporte en el rebote defensivo, y se mostró confiado en que su rendimiento crecerá con el correr de los partidos.
Sobre los objetivos, el entrenador admitió que el equipo estaba ilusionado con alcanzar la final, pero remarcó que la ilusión se renueva cada temporada como motor del trabajo diario. En ese sentido, destacó la paridad del campeonato y el crecimiento de los rivales, lo que genera un contexto competitivo exigente.
Finalmente, García dejó en claro su mirada sobre la competencia al afirmar que “nadie entrena para perder, todos queremos ganar”, y subrayó la importancia de estos torneos como plataforma para el desarrollo de jóvenes jugadores, a quienes definió como protagonistas de un proceso que va más allá de los resultados inmediatos.









