La Casa Rosada ha decidido recalibrar el ritmo de su programa de privatizaciones y postergar sin fecha la concesión del Correo Argentino al sector privado. Aunque en los despachos técnicos de Balcarce 50 sostienen que el expediente no se ha cerrado, en la cúpula del Poder Ejecutivo admiten abiertamente que la transferencia de la firma postal perdió prioridad. La razón central radica en la logística de las elecciones nacionales de 2027, un engranaje operativo crítico donde la infraestructura del Correo resulta insustituible.
El despliegue y repliegue de urnas, la custodia del material padrón, la transmisión de telegramas y el pago a las autoridades de mesa requieren una coordinación logística que se planifica con más de un año de anticipación. Fuentes oficiales confirman que abrir un proceso licitatorio en este escenario introduciría un factor de incertidumbre en la organización de los comicios, más aún considerando que el esquema normativo —y la eventual continuidad de las PASO— todavía se encuentra en plena discusión legislativa.
Este freno operativo contrasta con la celeridad que el Ministerio de Economía ha imprimido a otras unidades estatales, como la licitación de las líneas del Belgrano Cargas o el traspaso de Corredores Viales. En el caso del servicio postal, la opción de adjudicar con toma de posesión diferida a 2028 es evaluada en términos teóricos, pero carece hoy de impulso político inmediato.
Desde el punto de vista financiero, la compañía estatal llega a esta meseta operativa con números sensiblemente distintos a los del inicio del ciclo de gestión. Tras una profunda reestructuración que redujo la planta de personal de más de 16.000 trabajadores a una proyección de 11.436 para fines de este año, el presupuesto de la firma proyecta un resultado positivo de $53.818 millones, sin requerir transferencias corrientes del Tesoro Nacional y previniendo incluso el giro de utilidades a las arcas públicas.
Por el momento, el Correo Oficial de la República Argentina continuará operando bajo el régimen estatal instituido tras la rescisión contractual de 2003. El Gobierno mantendrá bajo su órbita la estructura postal para asegurar el desarrollo del proceso electoral de 2027, posponiendo la licitación hasta que el calendario institucional garantice una transición sin riesgos operativos.
Fuente: TN (Todo Noticias)
Fotografía: REUTERS / Matias Baglietto





