En los próximos días, tras el desmontaje de la histórica construcción, el exSamoa verá su final cuando por fin se demuela la estructura de ladrillos.
La semana anterior se iniciaron las tareas de desarmado y cuyo esqueleto se mantuvo como testigo de una era en cuanto a paradores que culmina sin que la siguiente se sepa fehacientemente cómo y de qué manera verá la luz.
Actualmente, el parador que vio pasar a miles de turistas funciona en una construcción de madera contigüa al espacio en demolición.










