Los ecos de la última sesión del Concejo Deliberante están lejos de acallarse y nuevamente se produjo un cortocircuito verbal entre dos concejales peronistas pero de distintas agrupaciones.
Esta tarde, el massista Matías Fhurer increpó al camporista Martín Garrido por sus declaraciones en torno a presuntas connivencias familiares y empresariales de parte de un concejal y luego de que en una entrevista en La Voz del Pueblo surgiera el apellido del primero.
El jueves pasado, Garrido aludió a que «no sea cosa que empecemos a investigar y encontrar algún familiar de algún concejal siendo socio de algún empresario» tras la diatriba de Fhurer al aludir a la «verborragia del camporismo» y enrostrar los casos de presunta corrupción en obras públicas del FpV a nivel nacional.
«Tiene que especificar quién es el corrupto, qué empresa y qué concejal»
En un duro tono, Fhurer descartó una eventual unión justicialista y que «en absoluto» consideran consensuar con las agrupaciones que conforman el arco peronista tras exigir al vecinalismo «hacer un llamado de atención».
«Personifica a todos los concejales y creo que está acusando de tener relaciones con la obra pública. Tiene que clarificar quién es el corrupto, qué empresa y qué concejal. Están ávidos de protagonismo político: hablan de justicia social y de que están al lado de la gente, pero ese discurso populista hoy no funciona más», disparó.
Consultado sobre su análisis sobre la figura de Garrido, el concejal no ocultó su desagrado por lo expresado por el camporista.
«Lo tenía considerado como una buena persona: se desdibujó mi opinión sobre él, trabajó con mi madre y esta agresión personal no tiene ningún sentido», completó.





