Una exempleada del Centro Municipal de Salud, quien renunció por presunto maltrato laboral, reclamó «ser escuchada» en el Palacio Municipal.
La enfermera María Soledad González remarcó por Radio 3 que desde la Comuna le señalaron que no sería el primer reclamo registrado.
«Me vi obligada a renunciar porque fui acosada laboralmente: la jefa de departamento me gritó y humilló, por lo que renuncié debido a que no soportaba más la persecución. Siempre me metieron miedo de que no iban a renovarme el contrato. Estoy sola, llevo dos meses sin ninguna entrada y no es culpa del Hospital, sino de la gente a cargo», consideró.








