La reanudada actividad comercial y profesional en el distrito ofreció como imagen una nueva normalidad en el centro.
El viernes pasado se resolvió permitir aperturas de 10 a 17 horas mediante estrictas normas de higiene, aunque sujetas a ser revertidas en caso de que la situación epidemiológica varíe.
Desde tempranas horas, y más allá de las ya corrientes colas en bancos y entidades financieras, la reapertura de negocios no exceptuados decantó en un regreso masivo de consumidores a las calles.










