El presidente Alberto Fernández expresó que está «preocupado, enojado y molesto» ante las largas filas que se registraron ayer en los bancos de todo el país por parte de jubilados y beneficiarios de asignaciones sociales.
En declaraciones radiales, el mandatario reconoció que «alguien hizo mal las cosas, no cabe ninguna duda», pero aclaró que el Gobierno no está «pensando en renuncias».
«Ayer se mezclaron varias cosas. Se mezcló la gente que cobra AUH y recibe la ayuda especial, con personas que no habían cobrado la jubilación, vieron el banco abierto y fueron a cobrar la jubilación. Nadie preveía que iban a aparecer todos esos jubilados que no habían cobrado o que habían cobrado en parte», admitió y dijo que «hoy mandamos a las casas a los que no debían cobrar y volveremos al orden si todo sale bien».










