En diálogo con Radio 3 Continental, Mariana Von Saldern, terapista ocupacional dedicada a la estimulación pediátrica, se refirió a la profunda crisis que atraviesa el sistema de prestaciones para personas con discapacidad, agravado tras el veto parcial a la Ley de Emergencia.
“Esto viene colapsando hace años, pero ahora ya estamos en una crisis casi sin retorno”, sostuvo. Según explicó, no solo afecta a las familias que necesitan múltiples terapias para sus hijos, sino también a los profesionales: “Nosotros dependemos, como cualquier trabajador, de nuestro salario. Y desde octubre estamos cobrando exactamente lo mismo, 12.370 pesos por sesión, con una inflación que no para”.
Cadena de abandono
Von Saldern alertó que muchos prestadores están dejando de trabajar bajo cobertura del Certificado Único de Discapacidad, ya que los pagos se demoran o no alcanzan. “El sistema no garantiza el acceso a terapias, transporte o tratamientos. Entonces, si el Estado no cumple, las familias no pueden costearlo y nosotros tampoco podemos sostener nuestro trabajo”.
Además, remarcó que la ley vetada era apenas “un paliativo”, pero al menos “daba respaldo legal para exigir al Estado el financiamiento de la atención a personas con discapacidad”.
La urgencia de visibilizar
Lejos de una postura partidaria, Von Saldern fue clara: “La discapacidad nos puede tocar a todos. Esto trasciende la política partidaria. Es una cuestión de derechos humanos”.
Insistió en que es clave socializar esta situación: “Hay familias desesperadas. Si los profesionales se bajan, esas personas pierden sus apoyos. Y sin apoyos, no hay igualdad de oportunidades”.
Finalmente, pidió que más voces se sumen: “Llamen a padres, a otros testimonios. Es importante que esto se conozca, que se entienda lo que está pasando”.










