Las experiencias en municipios vecinos encienden las alarmas sobre la vulnerabilidad de las zonas costeras ante el incremento de lluvias y la aceleración del avance marino. En Pehuen Có, catalogado en alerta roja, se ejecuta un megaemprendimiento financiado por la Provincia de Buenos Aires mediante mallas geotextiles y el traslado de rocas desde Tandil y Sierra de la Ventana.
El distrito de Tres Arroyos aún dispone de margen de acción gracias a la presencia de médanos frontales de arena, a diferencia del estado crítico de otras localidades vecinas. Para prevenir un escenario similar, el concejal reclamó retomar de inmediato tareas de acarreo mecánico para repoblar de arena la costa y revertir el desperfilado sufrido en áreas como Dunamar y Reta.
La falta de continuidad en los estudios técnicos preocupa a los ediles, luego de que el actual Ejecutivo municipal no renovara el convenio de monitoreo que se mantenía con expertos del CONICET. Estas mediciones periódicas resultaban clave para guiar la labor de los delegados balnearios y planificar el manejo del ecosistema costero con rigor científico.
Las obras defensivas de enrocado demandan inversiones millonarias que oscilan entre los 5.000 y 6.000 millones de pesos, acompañadas por una compleja logística de maquinaria pesada. Frente a estos costos extremos, Ávila insistió en que la principal herramienta de prevención local es priorizar y conservar el recurso natural de la arena.












