En el Tercer Salto, uno de los sitios en donde se obtuvieron una gran cantidad de piezas clasificadas, se apostaron numerosos cañeros en la recta final de Las 24 Horas de la Corvina Negra.
El pescador Guillermo Leonardi, con un dejo de melancolía, afirmó por Radio 3 que el viento y la lluvia atentaron contra el pique.
«Nunca pierdo la esperanza, pero ya no se donde parar: estuve en el Cuarto y en el Quinto: saqué dos piezas chicas y se largó a llover. Hay muy buenos pescadores, tenemos que ver qué pasa y esperar a último momento si podemos sacar algo. Es un apasionado el que se queda pescando, más allá de obtener algún premio o no», remarcó.






