En la esquina de Rivadavia y Chacabuco, funciona un semáforo muy peculiar: siempre se encuentra en verde.
Si bien no se trata de un desperfecto técnico, el color se corresponde a la frondosa vegetación que lo cubre en gran medida y dificulta la visualización respectiva.
De esta manera, y si bien el resto de la estructura no presenta esta característica, las molestias ocasionadas a los automovilistas son más que evidentes.








