La primera quincena de enero cerró con poco movimiento de turistas, estadías más cortas, y un público cauteloso al momento de gastar dinero en comercios, gastronomía y actividades culturales.
«La crisis económica no sólo impacta en los reconocidos balnearios y tradicionales puntos turísticos bonaerenses; también se traslada al resto de la región donde aumenta la preocupación y la incertidumbre en los pequeños y medianos comerciantes de balnearios más chicos, lagunas y pueblos rurales», precisó la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) en un comunicado.
«Definitivamente, la grave situación económica que atraviesa el país, sumada al impacto de las últimas medidas del actual Gobierno, se hicieron notar en el sector turístico bonaerense”, aseguró su presidente Camilo Alberto Kahale, quien apuntó que “el recambio de quincena arrancó con gran afluencia en las rutas, los operadores indican de un pequeño repunte en las reservas. Veremos cuál es el balance final al cerrar enero”.
A nivel local, la situación no fue distinta. «Es menor el nivel de ocupación y consumo: tenemos eventos programados próximamente que le darán dinamismo y agilidad a los fines de semana. Dentro del dificil contexto, va evolucionando pero no en la dirección de las expecativas previas», abundó el secretario de Producción Guillermo Rossotti por Radio 3.
Consultado sobre las próximas medidas a implementar en el sector, no descartó implementar una ordenanza de 2005 que crea un instituto mixto turístico y que nunca se desarrolló.
«Es una de las posibilidades que se evalúan, en un mes y algo de gestión hemos escuchado a los oferentes y a la demanda, y a partir de allí, nos abocaremos a la elaboración de propuestas», concluyó.










