El Concejo Deliberante resolvió, en poco más de dos minutos y sin el ardoroso debate que sí se origina por otros temas, el incremento salarial para los cargos políticos municipales.
En una sesión caracterizada por su extensión, los ejes principales que contaron con la venia legislativa fue la incorporación de inmuebles cedidos a familias intrusadas al plan Lotes con Servicios; la aprobación del Plan Integral de Desarrollo Urbano y la autorización del llamado a licitar un balneario en Reta.
La jornada tuvo como dato de color el renovado reclamo de militantes kirchneristas al unibloquista Augusto De Benedetto, situación que derivó en una recurrente rechifla cada vez que el edil tomaba la palabra y en la airada rección del concejal al arengar a que «el escrache es para cobardes y pueden ir a hacérselo a los que se robaron la plata del pueblo».
Aumentos, sin pena y sin gloria
La validación del decreto que modifica la escala salarial para los poderes Ejecutivo y Legislativo, que implica salarios básicos que parten de $ 50 mil para directores de área hasta $ 147 mil para el intendente, fue aprobada al instante tras la defensa ensayada por el vecinalista Guillermo Salim.
«Están atados por ley a los sueldos más bajos; por eso resulta necesario, para que no nos toque un aumento tan grande como lo es a las categorías inferiores, realizar una excepción por tercera vez en el año. Se toma el menor de los aumentos de los sueldos municipales, en porcentaje», precisó tras indicar que «durante 2016, el personal político finalizará el año con el menor incremento porcentual de este Municipio».
Inseguridad vial, a la orden del día
A su turno, la intervención de De Benedetto disparó la controversia en torno al tema de la inseguridad vial tras solicitar reductores de velocidad y que inesperadamente recogió el apoyo del kirchnerismo.
«No se si sigue existiendo la Comisión de Tránsito: debemos crear un organismo como éste del que veníamos hablando para solucionar el grave problema de tránsito de la ciudad», planteó Martín Garrido lo que suscitó el acompañamiento del macrista Horacio Espeluse aunque exigió que el Ejecutivo de respuesta.
«Necesitamos una respuesta: sin duda, este proyecto tendrá que tener acciones inmediatas que tendrán que ser contempladas dentro del Presupuesto 2017 para poder tomar soluciones inmediatas», ratificó.
En tanto, Soulé exhortó a crear una ordenanza para generar una Comisión que tenga carácter vinculante partiendo del ejemplo de la Comisión Hídrica.
«No seamos inocentes al decir una cosa y hacer otra, en que algunos temas puntuales se tratan en minicomisiones paralelas y transitorias en lugar de hacerlo en las comisiones», observó luego de que la edil K Graciela Callegari interpretó que la temática involucra a toda la ciudadanía.
Pedidos nulos por el bacheo
Con respecto a un pedido de informes sobre los avances del bacheo, Soulé criticó el desarrollo del plan y criticó la planificación realizada para luego cosechar la desaprobación por mayoría con el voto doble de la presidencia.
«Hay bacheos hechos dos veces en un año y sigue siendo deficitario. Somos la voz de lo que el vecino siente. Ojalá tengamos una respuesta, aunque no me quedo conforme porque hemos gastado dinero para pagar tres veces el mismo pozo», esgrimió tras considerar que «se trata del dinero público de Tres Arroyos».
A su turno, Espeluse dijo sentirse sorprendido por el rechazo vecinalista. «Que se rechace este pedido de informes, sobre algo que no dio resultados esperados y no termina de resolverse el problema. Que este Concejo pida informes es totalmente entendible, porque no ha tenido solución», estimó.
En tanto, la kirchnerista Graciela Callegari se preguntó si se monitorea a nivel provincial la extensión de las obras públicas locales. «Al menos debería decir porque. La gente te dice ésto en las calles: hay que ir haciendo laberintos, porque no se puede pasar junto con pozos que hace diez meses que están», focalizó.








