El whippet es una raza de lebrel originaria de Inglaterra, desarrollada principalmente durante el siglo XIX. Surgió de la necesidad de los mineros y trabajadores del norte del país de poseer un perro de carreras y caza menor que fuera más económico de mantener que el imponente galgo inglés (greyhound). Conocido históricamente como el «caballo de carreras de los pobres», el whippet fue seleccionado por su capacidad para alcanzar velocidades asombrosas en distancias cortas, llegando a cronometrar hasta 56 kilómetros por hora. A pesar de sus orígenes humildes y su pasado en las apuestas de carreras, su refinada apariencia no tardó en captar la atención de la aristocracia, consolidándose como un animal de compañía de gran prestigio.
Físicamente, el whippet es la personificación de la elegancia funcional. Posee una silueta aerodinámica caracterizada por una línea superior arqueada sobre un lomo fuerte y un pecho muy profundo que alberga un corazón y unos pulmones potentes. Es un perro de tamaño mediano, con una musculatura larga y seca que se hace evidente bajo una piel fina y un pelaje muy corto y suave. Sus ojos son grandes y expresivos, con una mirada vivaz, y sus orejas de «rosa» son pequeñas y finas. La raza admite casi cualquier combinación de colores y manchas, lo que aporta una gran diversidad visual entre los ejemplares, aunque todos comparten esa estructura ligera y grácil que les permite moverse con una elasticidad casi felina.
En cuanto a su temperamento, el whippet es famoso por poseer una personalidad dual. Mientras que en el exterior es un atleta explosivo capaz de perseguir cualquier objeto en movimiento con una intensidad feroz, dentro del hogar es uno de los perros más tranquilos, silenciosos y sedentarios que existen. Son animales sumamente afectuosos que buscan constantemente el calor de sus dueños y la comodidad de las superficies acolchadas. Debido a su baja capa de grasa corporal y su pelaje fino, son muy sensibles al frío y suelen disfrutar de dormir bajo las mantas. Son perros discretos que rara vez ladran, lo que los convierte en compañeros ideales para la vida en apartamentos, siempre que se les permita realizar un par de carreras libres a la semana en áreas seguras.
La salud del whippet es notablemente robusta en comparación con otras razas de su tamaño, con una longevidad que suele alcanzar los 12 a 15 años. Al ser una raza seleccionada para el rendimiento físico, carece de muchas de las enfermedades hereditarias comunes en perros de exposición. Sin embargo, su piel fina los hace propensos a cortes y rasguños accidentales, y son extremadamente sensibles a ciertos tipos de anestesia. También se deben vigilar afecciones cardíacas menores y problemas oculares en ejemplares de edad avanzada. Su mantenimiento es mínimo: no desprenden apenas olor y un cepillado ocasional es suficiente para mantener su manto impecable.
Fuentes citadas:
- American Kennel Club (AKC)
- Fédération Cynologique Internationale (FCI)
- The Whippet Club UK
- Purina
- Experto Animal
- Royal Canin










