Luego de una memorable jornada de ayer, el viento volvió a impedir el disfrute playero.
Sólo unos pocos valientes (al reparo, por supuesto) bajaron a la costa debido al fuerte accionar eólico que obligó a los turistas a buscar opciones.
Entre los sitios más visitados (y transitados) estuvieron los clásicos: el Vivero Dunícola y el Paseo del Arroyo.








