El Rotary Club de Tres Arroyos, una de las instituciones con mayor trayectoria en el servicio comunitario del distrito, fue escenario de un emotivo encuentro internacional en su última reunión plenaria. La jornada tuvo como protagonista a Zoe, una joven oriunda de Francia que se encuentra en la ciudad bajo el programa de intercambio de la entidad, reafirmando el compromiso del club con la integración global.
Durante el encuentro, la intercambista realizó una presentación detallada en la que ofreció una mirada profunda sobre su vida en el país europeo, describiendo su cultura, el entorno familiar y las expectativas que la motivaron a elegir la Argentina —y específicamente Tres Arroyos— como destino para su formación personal y cultural.
Un puente entre culturas
El intercambio rotario no solo beneficia a los jóvenes participantes, sino que actúa como un catalizador de aprendizaje para los socios de la institución y la comunidad receptora. Según destacaron los presentes, la historia de Zoe permitió a los asistentes redescubrir valores comunes y diferencias enriquecedoras que fortalecen los lazos entre ambas naciones.
«Creemos profundamente en estos espacios que nos acercan y nos enseñan. La presencia de Zoe nos permite ver el mundo desde otra perspectiva y nos recuerda que la paz se construye a través del conocimiento mutuo», señalaron desde la comisión directiva del club.
El valor del servicio y la camaradería
Tras la presentación cultural, la velada continuó con una cena de camaradería que contó con la presencia de invitados especiales. El espacio fue propicio para un diálogo abierto sobre la identidad del Rotary Club, donde los socios compartieron con los asistentes los pilares fundamentales de la institución: la vocación de servicio, los proyectos locales de impacto social y las razones que motivan a cada integrante a ser parte de esta red mundial de voluntarios.
«Fue una noche para reflexionar sobre qué hacemos en Rotary y por qué elegimos este camino. Servir a nuestra comunidad es el motor que nos une, y contar con jóvenes como Zoe en este proceso lo hace aún más especial», concluyeron desde el Rotary Tres Arroyos.
Proyección comunitaria
Este tipo de encuentros forman parte de la agenda estratégica de la entidad, que busca no solo ejecutar obras de bien público, sino también promover la educación y la tolerancia internacional. La visita de la joven francesa se suma a una larga lista de experiencias exitosas que posicionan a Tres Arroyos como una comunidad hospitalaria y abierta al mundo.
Con este cierre de jornada, el Rotary Club reafirma su rol como actor clave en el tejido social local, demostrando que la amistad y el servicio son herramientas poderosas para el desarrollo humano y la convivencia global.









