El Rally Bonaerense se vive a pleno en la geografía claromequense en donde las pulsaciones están al máximo tanto en los competidores como en el público.
En un tramo de las siete cascadas, dos vehículos terminaron en el Arroyo de Claromecó mientras que en el Vivero se produjo un vuelco que tampoco requirió asistencia médica.
La dificultad del terreno, sumado a la acumulación de arena en distintos puntos del circuito, provocó los despistes. Asimismo, numerosos autos presentaron roturas y golpes en las carrocerías.
El Ente Claromecó procedió al retiro de las unidades sumergidas.







