El encuentro contó con la presencia de familiares del deportista tresarroyense desaparecido durante la última dictadura militar, además de agrupaciones de derechos humanos, vecinos, representantes del deporte local y autoridades municipales.
Durante la ceremonia, Diego y Josefina Rivada, hijos de Carlos, ofrecieron emotivas palabras en las que destacaron la importancia de este reconocimiento colectivo, que honra su trayectoria deportiva y su compromiso social. Subrayaron que este homenaje “mantiene viva la memoria y promueve valores de justicia, identidad y democracia”, afirmando que con esta decisión “triunfó la memoria”.
El intendente Pablo Garate se sumó al reconocimiento, agradeciendo a quienes impulsaron la iniciativa y a todos los que trabajan diariamente para preservar la memoria en la comunidad.
Luego, el músico Francisco Giglio, hijo de la tresarroyense Virginia Cázalas —también desaparecida en Buenos Aires— interpretó una canción alusiva que acompañó el momento.
Para cerrar el acto, los presentes se trasladaron al exterior para el descubrimiento de la placa, realizado por los familiares de Rivada junto al intendente.
El nombramiento del Polideportivo busca constituirse como un homenaje permanente para quienes practican deporte en la ciudad, recordando que la actividad física es también un espacio de comunidad, respeto y construcción de futuro.




























