El Pekinés es una raza de perro de compañía originaria de China, donde fue considerado un animal sagrado y símbolo de la realeza. Durante siglos, solo la familia imperial podía tener un ejemplar. Su aspecto majestuoso y su carácter firme lo convirtieron en uno de los perros más reconocibles y admirados del mundo.
Origen e historia
El Pekinés proviene de la antigua ciudad de Pekín (hoy Beijing). Era criado exclusivamente en los palacios imperiales, y se le atribuían poderes protectores. En 1860, durante la invasión británica al Palacio de Verano, varios ejemplares fueron llevados a Inglaterra, donde la raza se popularizó rápidamente entre la nobleza europea.
Características físicas
- Altura: entre 15 y 23 cm.
- Peso: de 3 a 6 kg.
- Cuerpo: compacto, robusto y de proporciones equilibradas.
- Cabeza: ancha, con hocico corto y expresión noble.
- Ojos: grandes, oscuros y brillantes.
- Pelaje: largo, liso y abundante, con una melena que recuerda a la de un león.
- Colores: se aceptan todas las tonalidades, aunque los dorados, leonados y blancos son los más comunes.
Temperamento
El Pekinés es valiente, independiente y muy leal a su familia. A pesar de su pequeño tamaño, posee un carácter fuerte y protector. Es reservado con los extraños, pero cariñoso con las personas que conoce. Puede mostrarse algo testarudo, por lo que requiere paciencia en su educación.
Suele disfrutar de ambientes tranquilos y es un excelente perro de compañía para hogares sin mucho movimiento.
Cuidados y salud
Su largo pelaje necesita cepillado diario para evitar enredos y mantener el brillo natural. No tolera bien las altas temperaturas, por lo que se recomienda mantenerlo en lugares frescos durante el verano.
Entre los problemas de salud más comunes están las dificultades respiratorias (debido a su hocico chato), problemas oculares y afecciones cardíacas.
Alimentación
Debe recibir una dieta equilibrada, adaptada a su tamaño y edad. Es importante controlar el peso, ya que la obesidad puede agravar los problemas respiratorios.
Curiosidades
- En la antigua China, los Pekineses eran tratados como miembros de la familia imperial.
- Se creía que eran la reencarnación de leones en miniatura, guardianes de los templos.
- Algunos ejemplares fueron regalados a la realeza británica, incluida la reina Victoria.
- A pesar de su tamaño, su ladrido es firme y profundo.
Fuentes consultadas
- American Kennel Club (AKC) – Pekingese Breed Standard
- Federación Cinológica Internacional (FCI) – Grupo 9: Perros de Compañía
- The Kennel Club (UK) – Pekingese Profile
- Royal Canin – Guía de razas pequeñas











