En una decisión que prioriza la seguridad de los vecinos por sobre las competencias jurisdiccionales, la Municipalidad de Tres Arroyos anunció que se encuentra en la etapa final de las gestiones para intervenir la Ruta Nacional 228. La obra contempla la reparación integral de un tramo de aproximadamente 90 metros a cada lado del cruce ferroviario, un sector que hoy presenta un estado de deterioro avanzado y peligroso para la circulación.
La inversión, estimada en 240 millones de pesos, será afrontada íntegramente por el erario municipal. Esta determinación surge tras un prolongado proceso de negociaciones, ya que técnicamente la ruta se encuentra bajo la órbita de Vialidad Nacional, mientras que el mantenimiento de las vías y sus adyacencias corresponde a la empresa Ferro Expreso Pampeano.
Una solución municipal para un problema federal
La zona afectada ha sido motivo de constantes quejas y accidentes potenciales debido a la profundidad de los baches y la inestabilidad de la calzada en el paso a nivel. Ante la urgencia de brindar una solución definitiva y la demora de los organismos nacionales competentes, el Ejecutivo local optó por tomar las riendas del proyecto.
«Logramos destrabar y acelerar el trámite administrativo que estaba estancado. Actualmente, solo estamos a la espera de la autorización técnica final por parte de Vialidad Nacional para que las máquinas puedan comenzar a trabajar en el terreno», informaron desde el Palacio Municipal.
Compromiso con la infraestructura urbana
El intendente Pablo Garate ha seguido personalmente el avance de estas gestiones, entendiendo que la transitabilidad de la Ruta 228 es vital no solo para el transporte de carga, sino para la conectividad diaria de cientos de tresarroyenses.
«La necesidad de los vecinos es urgente y no puede esperar a que se resuelvan burocracias externas. Hemos decidido invertir fondos de todos los tresarroyenses para resolver un foco de peligro que lleva demasiado tiempo sin atención», señalaron fuentes oficiales cercanas a la intendencia.
Detalles de la obra
Los trabajos previstos incluyen la remoción de la capa asfáltica dañada y la reconstrucción técnica de la calzada para soportar el tránsito pesado que caracteriza a esta vía. Una vez obtenida la luz verde por parte de las autoridades nacionales, el Municipio estima que la ejecución se realizará en el menor tiempo posible para normalizar el flujo vehicular en uno de los accesos clave de la ciudad.
Con esta acción, Tres Arroyos reafirma una política de gestión basada en la resolución directa de problemas, demostrando que la autonomía municipal y la administración eficiente de los recursos pueden suplir las falencias de otros niveles del Estado cuando la seguridad de la comunidad está en juego.











