Tras la histórica clasificación de Argentina a semifinales de la Copa del Mundo, luego de una sequía de 24 años, Tres Arroyos salió a la calle para disfrutar del triunfo obtenido ante Bélgica por 1 a 0.
Una marea celeste y blanca inundó la plaza San Martín, desafiando el mal clima, y festejó con mucha algarabía. Bocinazos, banderas, caras pintadas y el clásico cántico destinado a Brasil desbordaron en el centro de la ciudad.
El equipo nacional entregó la mayor alegría de la jornada, y la ilusión de acceder a la final sigue latente.
Fotos: Gustavo Gochi








